Capacitaciones para docentes, sesiones para estudiantes y conferencias a todo público para el fomento a la lectura infantil. Elena, su fundadora, es docente y mediadora de literatura infantil.
Youtube: Elena Morado Juegos de Lectura
En
mi experiencia como mediadora y maestra de fomento a la lectura infantil he
visto varios títulos en tercera dimensión en los que los protagonistas son las
gafas, y no el texto o el contenido. En mi opinión, pareciera que lo importante
es el efecto sorpresa y de asombro que recibirá el lector al hojear una
publicación 3D. Esto lo sostengo debido a la cantidad de libros sobre
dinosaurios que he visto en el mercado en los que sobresale en la portada:
¡¡¡CON LENTES!!!
1) Imagen tomada de Google.
Por ello, en esta ocasión, doy cabida a “Mi pequeño hermano invisible” de la
escritora española Ana Pez. Un libro bonito, reflexivo, con narrativa, y sí,
asombroso y sorpresivo; pero sin dejar a un lado una historia.
2) Los lectores también nos acostumbramos a no leer la
narrativa, sino a ver las imágenes con un accesorio.
¿De qué trata?
Con una cubierta naranja fosforescente y la
representación de un par de piernitas que esconden un pequeño cuerpo dentro de
una caja, Pez nos cautiva desde la portada hasta la contraportada. Debo
reconocer que cuando adquirí el libro, el color naranja me atrapó de inmediato
y no descubrí el accesorio hasta después de terminarlo de leer (y es que el
aviso de los lentes mágicos no es evidentemente visible). De hecho, puede
cometerse “el error” de taparlo con los dedos al tomar el libro con las manos.
Mira mi Lectura Rapidita de este ingenioso título en mi canal Elena Morado ¡SUSCRÍBETE!
3)Un
color cautivador que resalta entre los estantes con montones de libros infantiles.
Este
cuento trata sobre una hermana mayor con cabello naranja y extremidades azules
(también los colores son protagonistas de esta publicación) que, ante la
desesperación de las travesuras de su hermanito pronuncia una palabra mágica
¡¡Desaparécete!! Y en efecto, una caída accidental provoca una divertida
casualidad: La invisibilidad.
Mira
este tierno video:
¿Quién lo escribió?
Ana
López Prieto (alias Ana Pez), es la escritora e ilustradora de este título con
elementos gráficos que aparecen y desaparecen en una historia continua (se lee
de principio a fin). El estilo de Pez se caracteriza por su intenso uso del
color.
4) Pez es sinónimo de color y
asombro.
En
la actualidad, la talentosa española ha publicado más ilustraciones para “Cinematográfico”, que contiene la
historia y definición de las técnicas del cine. Este libro infantil fue en
colaboración con la escritora Gemma Sirvent. Ambas coincidieron que hablar de
la pantalla grande era necesario porque es parte de la cultura y debe ser un
tema educativo para percibirse. ¿Será que Pez siempre nos intenta mostrar el
otro lado de la moneda de una historia o de una ilustración?
¿Por qué leerlo?
Porque
tendrás 2 historias en una: sin gafas y con gafas. La primera opción nos
brindará un contexto cotidiano: Un niño caminando entre personas, calles,
plazas públicas y festivales; pero la segunda opción pareciera que los seres
más extraños y enormes están dispuestos a aparecer. Porque con o sin lentes
mágicos, la magia está cuando se encuentran: escritor, ilustrador y lector.
Como
maestra, te sugiero no hablar de los lentes mágicos; sino que lee la historia
como lo haces en la normalidad y después, pregunta a tus estudiantes ¿Qué
imaginas que hay dentro de este sobre? Y entonces escucha y ve quién logra
acertar. Este título es ideal para usar con escolares de 6 a 13 años. Yo lo usé
en primero de secundaria y aún recuerdo sus rostros impactados por las
apariciones y desapariciones en la publicación. La pregunta más escuchada será:
¿Cómo es posible eso?
5)Hay que leerlo porque como todo
libro: Merece ser leído.
¿Qué me hará sentir?
Pasión
por enseñar libros infantiles. Como docente, escucho una y otra vez el fomentar
la lectura porque es divertida, pero entre cada página hay más que diversión:
Hay trabajo, esfuerzo, dedicación y estudio de un ilustrador y escritor; lo
cual, seguramente, no tuvo que ver únicamente con diversión. Así que dejemos contagiarnos
por emociones que quizá no habíamos explorado. No ocupamos y recomendemos un
libro sólo porque nos remite a lo lúdico; sino porque estamos abiertos a
distinguir todo lo emotivo que esconde. Y si quieres saber cómo usarlo con cualquier pequeño lector, mira mi video en You Tube:
Finalmente,
a los niños y niñas lectores les encantará porque les recordará a su hermanito,
aquel niñito travieso e inquieto que los acompañará por mucho tiempo.
Recuerdo muy bien el
momento en que hallé a Leonel. Estaba arriba de un anaquel con los cabellos de
punta, parado sobre sus 2 patitas y con una camisa a rayas. Su expresión en su
rostro lucía inerte y neutral, sin embargo, al encontrarlo con un tamaño
inusual y con una imagen algo deteriorada decidí llevármelo a casa. Sorprendentemente
él ya había puesto los ojos en mí. Así fue como conocí la desastrosa melena de
Leonel, un leoncito que desea acudir a una fiesta, pero únicamente si alguien
le ayuda a lucir fenomenal. Por fortuna, su amiga estilista, una talentosa
jirafa está dispuesta a aceptar el reto y hacerlo brillar en un día tan
importante.
¿De qué trata?
Trata
sobre cómo algunos de nosotros y la forma en que nos tomamos tan en serio la
opinión de los demás tanto que nos preocupamos y ocupamos en conseguir nuestra
mejor versión de sí mismos empezando por nuestra imagen personal. Por medio de
una historia lineal (inicio, desarrollo y final) y llena de simpáticas rimas,
el lector se deleitará con breves diálogos de los personajes secundarios e
hilarantes situaciones que acompañan a Leonel a modelar sus nuevos peinados. Y
es que mientras nuestro león de mirada congelada se mantiene inerte por la
confianza que tiene en su estilista, el niño o niña lector podrá colocar su
carita en el marco de cada página para tomar el lugar del felino y lucir con
asombrosos cambios capilares: Nido de pájaro (pio, pio), diente de león (grrr),
ola de mar (splash), entre muchos otros.
Aquí
podrás visualizar mi emisión de You Tube dedicada a este libro:
¿Quién lo
escribió?
De
origen japonés y con más de 65 libros publicados en idiomas como griego, turco,
chino y español. Kitamura, presente en México en el 2016, tuvo la oportunidad
de dialogar con sus lectores (de todas las edades) y de firmarles autógrafos,
pues en ese entonces era la quinta vez que visitaba nuestro país. Cada vez que
el escritor e ilustrador se presenta, hace de las suyas porque dialoga con el
público por medio de actividades sorpresivas que permiten conocer más de su
persona. Pareciera que el autor aparece y reaparece para confirmarnos que los
cuentos tienen un creador y un proceso de elaboración.
Y
es que desde sus 19 años elaboró trabajos como ilustrador en el área de la
publicidad y, después de un tiempo, decidió visitar Inglaterra ¡Por más de 2
años! Y desde luego, gracias a su iniciativa de contactar a editores y
enviarles evidencias de trabajo, Kitamura consiguió amables respuestas que,
aunque no pudieran cerrar una contratación por desajustes económicos, cumplían la
promesa de contactarlo en un tiempo posterior. El japonés confiesa que muchos
de ellos ahora son sus grandes amigos.
1) Fotografía tomada de Google.
2) Fotografía tomada de Google.
¿Por qué leerlo?
Porque
quizá la próxima vez que Kitamura visite nuestro país, desees platicar con él
sobre sus historias y personajes. A él le encanta dialogar con vendedores,
presentadores, lectores y mediadores, sobre todo, porque le asombra su
entusiasmo y la calurosa bienvenida que recibe.
Para
muestra, mira esta agradable entrevista al ilustrador ocurrida en Colombia:
Cualquier
título que desees es imperdible, sobre todo, para lectores de 5 a 9 años. Desde
luego, te atrapará el protagonismo de los personajes no humanos que se
caracterizan, en su mayoría, por su mirada congelada (en espera de que el lector
sea quien le dé vida e historia) a sus facciones. Por ejemplo: En “Pato está sucio” la portada está ocupada
en su totalidad por un pato de collar blanco, el cual pareciera que no estará
sucio hasta que lo tomemos en nuestras manos y empecemos a leer.
¿Qué me hará
sentir?
Kitamura
tiene la habilidad de hacer sentir especial a su lector. Sin duda, los niños y
niñas al finalizar (hasta la contraportada) “¿Qué
le pasa a mi cabello?” percibirán un halago porque el autor confía en ellos
y en la habilidad que tienen para realizar una careta a su gusto. Estoy segura
que cuando lo uses, tus estudiantes o hijos reaccionarán con una gran sonrisa
acompañada de motivación para cerrar con broche de oro este cuento tan
adorable. Y es que, normalmente, los lectores presentimos que la historia ha
llegado a su fin cuando vemos la contraportada, pero en este caso, es una manera
de continuar y de no llegar al fin o menos al desenlace que nuestro escritor
asiático propone.
Mira mi Lectura rapidita en mi canal de YouTube Elena Morado:
Hace algunos años, recuerdo el
gozo de entrar a una librería infantil y tener la posibilidad de adquirir 5
libros ¡Los que yo quisiera! Y, sinceramente, sí me dejo llevar por la portada;
así que elegí “Mi pequeña fábrica de
cuentos” porque sus colores intensos en forma de barras horizontales me
cautivaron, pero ¿Y el contenido? Fue aún mejor, porque a manera de catálogo, el
autor expone 4 apartados con palabras diferentes que entre sí hacen una
oración.
¿De
qué trata?
¡De miles de experiencias,
cosas, chistes, locuras y cuentos! Resulta que es un libro combinable a partir
del sujeto, verbo, predicado y complemento; es decir, el lector puede manipular
las breves historias de acuerdo a su interés, antojo o curiosidad. ¿El
resultado? Oraciones fuera de lo común como: “Por mi cumpleaños, Julián pasea
tres sardinas pequeñas” ¿O qué tal? “En la autopista, el gato gordo mastica la
pierna de mi papá”
1)Un
título de pasta dura ideal para leerse en cualquier sitio.
Por lo tanto, como verás, es
un libro con temáticas predeterminadas que puede complacer a mentes inquietas
de 8 a 12 años. Es un libro que, como mediadora de lectura, aconsejo poner al
alcance estudiantes que cursen la materia de español. Si eres maestro, podrás
repasar los componentes de una oración de manera lúdica y por medio de la
literatura. Te recomiendo enmicar cada pestaña porque, con el uso cotidiana, se
llegarán a maltratar y hasta salirse de su sitio.
Mira el siguiente video de mi canal Elena morado para que conozcas un poco sobre este didáctico título:
¿Quién
lo escribió?
El autor es Bruno Gibert.
Nacido en Francia, quien además de ilustrar y escribir libros para el público
infantil también es redacta novelas para adultos. Lamentablemente, no pude
hallar más información sobre él y sus obras publicadas. Ni siquiera tuve suerte
al buscar en mi sitio especializado de títulos para niños www.revistababar.com Es una pena.
2)Foto
tomada de Google.
Mira mi canal de You Tube “Juegos
de Lectura” ¡SUSCRÍBETE!
¿Por
qué leerlo?
Antes que nada, si lo
encuentras aún en librerías ¡Llévatelo! Ya es un libro difícil de hallar. Tiene
un costo de aproximadamente 270 pesos. Porque puedes llevar a cabo el uso que
quiero compartirte: Juega con mímica. Te propongo agrupar a tus estudiantes en
equipos de 4 personas (coincide con los componentes de cada oración que Gibert
propone). La instrucción a seguir es que cada equipo, por turnos, improvisará con
lenguaje corporal la oración entera. Te recomiendo que el maestro sea quien
elija la oración a usar, después puede ser un niño del salón. En cuanto el
equipo escuche la oración que trabajará, permítele un minuto para ponerse de
acuerdo y cuando digas ya, ellos tendrán que actuar y simular cada parte de la
oración. Es divertidísimo. Lo he jugado con estudiantes de sexto año y la pasan
fenomenal.
3)Siempre
tendrás oraciones o microcuentos nuevos.
¿Qué
me hará sentir?
Las carcajadas no faltarán por
las situaciones y sujetos que las protagonizan tanto en la publicación como en
la dinámica de mímica que te propuse. Es importante que refuerces la idea de la
improvisación en el ejercicio, pues muchos niños se inquietan y preocupan por
lo rápido que deben actuar y negociar en equipo. “Mi pequeña fábrica de cuentos” es ideal para ocupar no sólo dentro
del aula escolar, sino también en el hogar en una reunión o fiesta familiar
porque invita a los integrantes a la cercanía corporal, al planteamiento de un
problema y una solución con ayuda del lenguaje y color que sólo los títulos
infantiles nos obsequian.
4) Mi
alumnito se sorprendió cuando fue seleccionado para elegir el microcuento a
usar.
Hace unos meses que obtuve un
nuevo empleo: Maestra de secundaria de español. Atiendo a los 3 niveles. Sinceramente,
aún estoy temerosa y quienes se dedican a ello me entenderán y se
identificarán: Los requisitos que hay que cumplir (trámites administrativos son
extensos e infinitos). Por fortuna, aunque padezco de estrés e incertidumbre
por esta nueva etapa, mis alumn@s son encantadores y hemos logrado hacer un
bonito equipo de trabajo (tengo una preocupación menos). Y son tan agradables
que manifiestan mucho interés en los libros infantiles y cuentos juveniles, en
lo cual me especializo, así que me ha servido para innovar en la enseñanza de
mi materia.
Por ello, quiero dedicar este espacio al título “Encuentra en cada cara lo que tiene de
rara” del poeta, pintor, escritor y diplomático mexicano, Fernando del
Paso. Recuerdo que tenía el tema: Lenguaje literario; lenguaje figurado. Mis
alumnos de primer grado lo tenían bien comprendido, así que sólo teníamos que
reforzarlo y desarrollarlo de una manera original. Y de repente, apareció este
libro (gracias a que hace unos días lo había usado con niños y niñas de
primaria) y, sin duda alguna, lo elegí para una clase formar y con un objetivo
bien claro: Que los estudiantes diferencien las características y usos del
lenguaje literario y lenguaje figurado (Toma nota, te recomiendo usarlo).
Foto de Elena Morado
¿De qué trata?
De rimas y
fonética en el rostro de individuos (hombres, mujeres, niños y niñas). Sus
caras son sinónimo de lozanía, desgracia, alegría y asombro, pues ¿Te imaginas
a un robusto señor con cejas de perejil? Te invito a contemplar las
ilustraciones del talentoso Del Paso.
Es un texto discontinuo
porque es entendible sin importar la página o fragmento con el que quieras
iniciar. Lo ideal es leerlo con ritmo (respeta las pausas) y enfatiza las
emociones, pues cuando se trata de leer una figura retórica como la aliteración
(repetición de sonidos) es forzoso crear un ambiente sonoro y sorpresivo para
conservar lo hilarante de la obra literaria. desgracia tener orejas de elefante ya que podríamos ser blanco de burlas y
acosos; sin embargo, para otros podría significarse una oportunidad para ser
apreciados y contemplados ante unas extremidades únicas e irrepetibles. La
historia es que no hay historia porque cada “fenómeno” está en cada página del
libro sus colores intensos y llamativos con trazos que obligan al lector a
señalar, reír y curiosear ante los monigotes protagonistas de sus bendiciones o
lamentos.
Mira mi Lectura Rapidita desde mi canal de You Tube para que conozcas un poco del contenido de este simpatiquísimo libro:
¿Quién lo
escribió?
El escritor Del Paso nos deleita con cada página
porque hay sorpresas y casos alocados acompañados de poesía (hipérbole:
exageración). Es un deleite tanto leerlo para otros como escucharlo por otro.
Del Paso nace en 1935 en la Ciudad de México, y
fallece en Guadalajara. Tiene cerca de 6 títulos poéticos para el público infantil
(los adultos también terminamos seducidos). No sólo trabajó la rima, sino
también escribió pregones, así que considera el resto de sus títulos para
situar a tus estudiantes como poetas, escritores y pregoneros.
Fotografía tomada de Google
Del Paso se consideraba un hombre de letras y por
ello nos consintió a lectores de todas las edades con su retórica, sin embargo,
no perdió la oportunidad de evidenciar nuestro nulo conocimiento, aprecio y consideración
a los pueblos indígenas porque el poeta aceptaba con pesar que únicamente decimos
y aprendemos a decir los nombres de nuestras comunidades cuando padecen y
agonizan porque su sangre se derrama. Por ejemplo: Ayotzinapa.
Fotografía de El Universal
¿Por qué leerlo?
Como docente, este título es un tesoro. Te será de utilidad para darle
montones de usos: informativo (explicar la función de nuestro idioma), cancionero
(ante las peculiaridades de cada carita rarita, tus alumnos podrán tener la
libertad de componer música). Sin duda, el resultado será agradable al oído, y
tus clases se llenarán de sorpresas y regalos literarios porque el juego en el
lenguaje aumentará las posibilidades de aprender y generar gozo por la
literatura. Nota: Estos ejercicios puedes ejecutarlos con tu hijo, sobrino o
vecino. No es necesario ser únicamente docente para disfrutar y jugar con los
libros infantiles.
El cerebro humano está hecho para recordar situaciones extremas: lo más
triste y desafortunado o lo más divertido y alegre. Desde luego, con “Encuentra en cada lo que tiene de rara”
le apuesto a lo humorístico.
Fotografía de Elena Morado
¿Qué me hará sentir?
Principalmente,
en tu alumnado despertará la curiosidad porque aprenderán el significado de
palabras nuevas. Te recomiendo leer con anticipación el libro y buscar la
definición de aquellas que no comprendas. En mi caso, abrí el diccionario para
buscar piocha (herramienta usada principalmente en la minería), y capulín
(fruto). Sin embargo, también es una gran oportunidad para, después de la
lectura, invitar a tus estudiantes usar el diccionario.
Finalmente, si aún quieres saber
más del uso y la forma de leer este título, mira mi video en mi canal de You
Tube y ¡Suscríbete!
Mucho me han preguntado sobre la
forma ideal para fomentar la lectura en niños y niñas. Hoy quiero puntualizar
las siguientes recomendaciones para ayudarte y guiarte en el uso lúdico y contemplativo
de los libros infantiles (que no únicamente son para niños y niñas. A mí me
fascinan). Tengo cerca de 8 años leyendo historias, pero sobre todo aconsejando
a mis estudiantes sobre la importancia y trascendencia de los libros desde que
lo sostienen entre sus manos.
Mi propósito no es hacer del
momento de la lectura algo simplemente divertido, alegre y asombroso (tampoco
es que tenga el fin de aburrir a mis escuchas de 6 a 12 años), pero mi apuesta
es un concepto diferente porque he sido testigo de la cantidad de estímulos que
reciben los menores de edad para ser entretenidos: usar tabletas para leer,
aplaudir y moverse para mantener su atención, elaborar manualidades como
resultado para comprobar, ante autoridades escolares y familiares, que han
aprendido y trabajado en algo (sin importar que se deseche en algunos minutos).
Últimamente, las actividades extraescolares han sido un gran negocio en México,
sin embargo, no deja de impresionarme que el objetivo de estas sea: divertir y
mantener contentos a los clientes infantiles.
Yo apuesto a usar dinámicas que
involucren todas las emociones y sentimientos para generar un autoconocimiento
del menor, pues las experiencias de la vida no sólo será sonreír mientras se
baila reggeton (esas son las dinámicas de algunas escuelas que dicen ocupar “métodos
científicos” en la enseñanza). Te propongo apostar a un contenido de calidad
con ayuda de la reflexión.
Fotografía de Pinterest
Algunos consejos más allá de mantener contentos
a los niños y niñas
Señala lo que pronuncias: En
cuanto usen un libro, invita a tu acompañante infantil a señalar con tu dedo lo
que vas leyendo y viceversa. Esto le dará gran dinamismo a la lectura. No
abuses de este consejo, practícalo de vez en cuando y llévalo a cabo con niños
de 5 a 7 años, es decir para aquellos que aún les será útil este recurso. Recuerda
las 5 habilidades para leer mejor: ritmo (respetar signos de puntuación),
dicción (pronunciar adecuadamente las palabras), entonación (dale fuerza a la
intención de las palabras) y volumen (sé audible, que te escuchen).
Para lectores más grandes,
pídeles que lean para ti mientras barres o lavas los trastes. Nota: No olvides
que esto es recíproco, pues no se trata de poner a los niños y niñas a servicio
de los adultos, sino de reforzar lazos afectivos a través de la lectura de un
cuento o novela.
Lee tú también: Me encanta este
punto porque es el más contradictorio y complejo de todos porque, como adultos,
nos llenamos de palabrería repetitiva y amenazante (a mí también me ha pasado):
Lee para ser más inteligente, lee para saber más, leer es divertido… Pero ¿Qué
leemos? ¿Compartimos y conversamos sobre lo que leemos? ¿Sabemos transmitirlo?
En la mayoría de veces, creo que no. Y es que a pesar de leer muchas historias
no sabemos contarlas.
Desde hace unos años, mi método
para acercar a mis estudiantes a los libros, películas y cortometrajes es
provocar o llamar al interés: ¿Sabías que hay una historia sobre un grupo de
jovencitos que quedan varados en una isla desierta y para sobrevivir tienen que
herirse y asesinarse? O me sitúo en mi vida cotidiana: Ayer vi una película
maravillosa de terror porque trata sobre 2 pequeñas amigas, pero 1 de ellas le
hace creer a la otra que es bruja y que tiene poderes malévolos tanto así que
la tiene amenazada y obligada a conseguir elementos para sus hechizos. Lo comparto con mucha pasión y
entusiasmo, pues además de sentirlo lo considero para invitar al otro. En
definitiva, no causaría el mismo efecto si lo hiciera “con cara de pocos
amigos”. ¡je! Así que ¡Practícalo!
Fotografía de Pinterest
Juega, reflexiona y contempla: A
mí me pone muy contenta cuando mis alumnosllegan a clase y me comparten que han visto,
junto con su familia, la película o libro que les he recomendado porque
situaciones así, permiten ampliar el diálogo con ellos, conocer sus intereses y
aficiones y, desde luego, puntos de vista de jugar, reflexionar y contemplar un
mismo producto. Cuando esto sucede, no te imaginas cómo me gustaría que los
testigos fueran los directivos, coordinadores y supervisores escolares (es algo
que no aprecian y si sucede, lo subestiman). Para mí, el ejemplo y esa
comunicación inesperada entre un menor de edad y un adulto es oro puro porque
estamos educando desde la invitación amable y generosa. Es por eso que el escritor
Michael Ende planteaba: 2 personas que leen un mismo libro ¿Están leyendo la
misma historia?
Evita calificar y medir
Es un error continuo y que ha
terminado por considerarse, socialmente, como aceptable. Es un acto que me
decepciona y lastima mi profesión porque, por obligación, he quedado sujeta a
restricciones como: Evalúa cuántas palabras lee por minuto, oblígalos a
entregar un resumen de la lectura, deben de leer 6 libros durante el ciclo
escolar. Es un paso erróneo porque si en, en primaria, trabajamos fomento ¿Por
qué reducirlo a obligación? He notado en el nivel de secundaria, que lamentablemente
el juego y las narraciones orales no son consideradas prioridad para los
jóvenes porque ahora, en su nivel, la lectura es formalidad y restricción
(hasta las sillas de las bibliotecas escolares sólo están diseñadas para el
público infantil). Hay tanta falta de importancia no sólo al acto de leer, sino
a quienes somos mediadores de lectura porque no hay lugares para ejercer, y si
los hay, son empleos que aparecen y reaparecen sin pagos justos ni prestaciones
de ley.
Por ello, evita (dentro de tus
posibilidades) calificar y medir. El acto de leer no debería ajustarse
únicamente a parámetros cuantitativos, pues además de perder tiempo en reportes,
observaciones o hasta regaños, fomentamos el desánimo, la preocupación y apatía
porque todo se centra en que el estudiante consiga una calificación impuesta
por un adulto. No me opongo totalmente a ello, pero cuando emitimos el mensaje
de leer por gusto ¿Acaso estas medidas no son contradictorias? Como maestra, me
apena mucho tener que ajustarme a ello por obligación.
En el siguiente video, te
presento algunas sugerencias para favorecer la lectura. Míralo y aprovecha para
suscribirte a mi canal de You Tube “Elena Morado”:
Últimos
consejos…
Espero que te sea de utilidad mi
artículo. Búscame en Instagram y Facebook como Juegos de Lectura (Ya tengo
canal de You Tube). Te regalo unos consejos más:
*Usa el efecto sorpresa: Haz
pausas breves mientras lees un cuento, juega a cerrar el libro por algunos
minutos para mantener el interés, aprovecha para que tu escucha indague sobre
qué sucederá.
*Pide lo que quieres conseguir:
Si quieres silencio, pídelo amablemente y añade consecuencias. Por ejemplo:
Como hoy están muy inquietos y no me escuchan, tendré que interrumpir la
historia y no creo poderla retomar.
*Invítalos a participar: ¿Qué ves
en la imagen? ¿De qué tratará el cuento? ¿Estás seguro de lo que estás viendo? ¿Por
qué? (Estas preguntas en espera de explicaciones, procura hacerles con
amabilidad y sin presionar al niño. Avanza poco a poco).
Así que no nos detengamos en este camino de aprendizaje ni tampoco dudes en compartirme tus opiniones :D
Hace unos años compré el libro “Debajo de la cama” y
lo conseguí gracias a la recomendación de una amiga. ¿Lo mejor? El libro me
costó 20 pesos en el Remate de Libros del Auditorio Nacional ¡Una ganga! Sin
embargo, no me dejé llevar por el precio, pero aún recuerdo las palabras de mi
amiga: Te lo recomiendo ¡Ve por él! Estoy segura que ya no habrá.
Foto de Elena Morado
Y ante la
amenaza y buena recomendación ¡¡Fui por él!! Soy honesta: Siempre que adquiero
un nuevo título lo abro como se abre un regalo sorpresa. No importa el lugar
donde me encuentre, siempre me muestro ansiosa por mirar página por página; ya
en casa, me tomo mi tiempo y entonces sí leo, analizo y contemplo el objeto del
deseo.
¿DE QUÉ TRATA?
Una historia
simple y graciosa ideal para niños de 5 a 7 años. Trata sobre un osito que
interrumpe el sueño de papá y mamá porque hay un monstruo debajo de la cama.
Mientras el pequeño oso describe con determinación y veracidad lo que ve, su
papá se muestra incrédulo ¿Y la mamá? Dormidita. En un principio, el oso adulto
simplemente dice un rotundo: ¡Vete a dormir! Pero mientras las descripciones del
monstruo se vuelven más repugnantes y atemorizantes, éste tiembla hasta taparse
con las cobijas. Sin embargo, papá oso quiere ver y hacerse saber a su hijo que
lo que dice es parte de su imaginación porque ¿Los monstruos no existen? Y es
que el monstruo de cuerpo enorme, 2 cabezas asquerosas, 3 ojos de sapos… Y
todas las asquerosidades que te puedas imaginar no están debajo de la cama del
osezno, sino ¡Debajo de la cama de papá y mamá oso!
¿Quieres conocer un poco del contenido de este bonito libro infantil? Mira mi Lectura Rapidita en mi canal de YouTube:
¿POR QUÉ
LEERLO?
Porque es un
libro sensacional con un desenlace sorpresivo y estilo pop up (verás que el
monstruo se levanta en tercera dimensión). Aunque es una historia sin
complejidades por el tiempo narrativo lineal y el texto sencillo, sinceramente,
sí necesita habilidad al narrarse para no revelar la sorpresa acerca de la
ubicación del monstruo. Por ello, quien lo cuente, deberá recordar decir: Hay
un monstruo debajo de la cama, y no: Hay un monstruo debajo de tu cama; sino,
inmediatamente los escuchas sabrán la ubicación exacta del monstruo. Por lo
tanto, permite que tus niños y niñas imaginen y se dejen envolver por las
palabras.
He de
recomendarte trabajar la memorización porque el personaje (osito) repite las
características del monstruo, y añade información nueva; así que es vital
aprenderte las descripciones. Además, los lectores te pondrán a prueba porque
ellos te indicarán lo dicho por el osezno. así participarán y se sentirán totalmente identificados.
Y, desde luego, los escuchas esperan tu aceptación. Recuerda que lo que te
propongo es una sugerencia que se basa en mi experiencia.
¿QUÉ ME HARÁ
SENTIR?
No sólo a ti te será muy
ingeniosa y humorística la historia, sino también al público que te escucha. El
final es tan inesperado e impactante que recuerdo a un nene llorando al ver la
imagen sobresaliente del simpático monstruo (al final, terminamos por
consolarlo e invitarlo a palpar al ser extraño). Fue un caso único porque en el
resto de ocasiones, los oyentes ríen y se asombran ante lo inesperado.
Foto de Elena Morado
Sinceramente, es una fabulosa
herramienta para desarrollar la empatía y consideración al que creemos es
diferente, extraño o ajeno a nuestra comunidad. Cuando leo esta obra, mis
alumn@s y yo construimos el mensaje de respeto a partir de algunas preguntas ¿Qué
es ser diferente? ¿Qué diferencia hay entre único, especial y diferente? ¿Cómo
es alguien diferente? ¿Eso es malo? ¿Y si los diferentes somos nosotros?
Simplemente, reflexionamos y deducimos: Hay que tratar a los demás como nos
gustaría ser tratados.
Te invito a dejar tus comentarios
y sugerencias. Estaré atenta para contestarlas.
5)
Un mañana radiante en la que las estrellas brillaban, en casa de un exnovio, me tocó pegarle a
la piñata. Le pegué tan fuerte que mi sobrino me dijo: ¡Oh! Le pegaste bien
fuerte. Cuando te cases con mi tío, tengan muchos hijos, y si se queda sin
trabajo, te lo vas agarrar a palazos.