domingo, 7 de junio de 2020

JACINTO Y MARÍA JOSÉ: UN AMOR SALVAJE

Por Elena Morado 

YouTube: Juegos de Lectura Elena Morado

Hace años que tengo este libro conmigo. Recuerdo que lo hojeé esperando letras, una trama, un escrito que descifrar… y nada. Era primeriza en el fomento a la lectura y desconocía el libro álbum. Lo hojeé nuevamente y entendí la trama, pero llamó mi atención la piel de los protagonistas: piel negra ¡Fantástico! Y es que rompían con los estereotipos que vemos en todos lados: familias de piel blanca anunciando lácteos o estudiantes de cabellos rubios promocionando colegios.  

Ver un libro con colores ocre, personajes de piel oscura con ojitos blancos en un contexto libre, natural y salvaje, es una delicia.  Dipacho nos adentra a sitios húmedos, calurosos y con sus colores intensos.



a)        Portada del libro “Jacinto y María José” Editorial Fondo de Cultura Económica.

¿De qué trata?

Trata sobre 2 personas, no sabemos exactamente en qué etapa de su desarrollo están, pero sus miradas resultan esquivas (se gustan, pero lo callan). Están enamorados y las palabras son innecesarias porque lo que pasa cuando están juntos es maravilloso. Con ayuda de ilustraciones con tonalidades cálidas, 2 niños o jóvenes, tienen reflexiones sobre lo mucho que se gustan (sin decirlo al otro). Sólo el lector es cómplice de dichas confesiones.

La historia sucede en la selva, al encuentro de felinos salvajes, de ríos caudalosos, palmeras y todo tipo de árboles que esconden deliciosos frutos entre sus hojas. Pero lo que no pueden ocultar es el amor entre Jacinto y maría José. Quienes al inicio de la historia se muestran distantes y tímidos; después de tantas aventuras, vemos una transformación: se toman de la mano, recargan su cabeza en el hombro del otro y concluyen con un tierno diálogo para el lector.

Mira aquí la LECTURA RAPIDITA PARA JUEGOS DE LECTURA. Suscríbete a nuestro canal:

 

 

¿Quién lo escribió?

Es colombiano y se llama Diego Francisco Sánchez a quien cariñosamente nombran “Dipacho”. Es diseñador gráfico, escritor e ilustrador de libros infantiles y carteles, los cuales, en su mayoría, se caracterizan por la representación de la selva, los animales salvajes y la vida en contacto con la naturaleza (ya sea en acrílico u óleo). También ofrece charlas y talleres para jóvenes y adultos en diversos países. Es reconocido por varias editoriales y concursos de ilustración. En palabras de nuestro autor:

Hola soy Dipacho, bueno, ese es mi nombre artístico, (es una mezcla entre Diego: mi primer nombre, y Pacho, que es como nos dicen a los Franciscos en Colombia, Paco en España, Pancho en Argentina, Xico en Brasil...) hago libros ilustrados, pero también soy aficionado a viajar, a la música, la percusión, pasar tiempo con la familia y los amigos, jugar fútbol, leer, escribir, pasarla bien”.


b)     Fotografías tomadas de Google.

Si eres curioso, podrás saber más el autor. A mí me ha sorprendido conocer que tiene varias libretas, de muchos tamaños, en los que anota, dibuja y pega recortes, pues para él significa la oportunidad de mejorar su profesión. En ellas guarda bocetos, tipografías, personajes, diálogos, pruebas de color, pruebas técnicas… Si amas su trabajo, puedes adquirir sus pinturas y cajas artesanales en su sitio web.

¿Por qué leerlo?

Porque Dipacho, con sus ilustraciones, nos recuerda el mundo natural, al que pertenecemos. Invita al lector a abrir los ojos para reconocer que él y la naturaleza son uno mismo, pues nos recrea la urbanidad: habitaciones de paja, futbol sin zapatos, ropas ligeras y pieles negras que reciben los intensos rayos del sol.

“Jacinto y María José” es un título para ocupar en un día común de clase. Quizá cuando nuestros estudiantes han tenido un mal día porque nos alejará de las luces citadinas, del ruido de los automóviles y el bullicio de los sitios súper poblados.

Mira aquí nuestra interpretación en Juegos de Lectura: 




c)        Tenemos el libro y te compartimos algunas fotografías.

¿Qué me hará sentir?

Considero que este título nos regresa a lo primitivo y, a la vez, a nuestra infancia y juventud. Y puede que hasta a nuestro primer amor, aquél que nos hacía actuar con vergüenza acompañado de un sudor de manos. Es un texto ideal para infantes de 8 a 10 años, sobre todo porque los invitará a leer imágenes, a conocer lugares alejados de la ciudad, pasatiempos inusuales como remar un kayak y trepar árboles para conseguir frutos.

Finalmente, considero que este bonito nos recuerda aquello que hemos olvidado: Las consecuencias de nuestros actos.  En una página Jacinto avienta un coco en el trasero de un chita (por presumir su valentía a María José, por salvarla del peligro, por molestar al animal, no lo sé.) La naturaleza les da su merecido: el felino enfurece y si no se ponen a salvo, los lastimará. Pareciera que, como seres, humanos hemos olvidado obtener consecuencias de nuestros actos. Y no porque la naturaleza sea vengativa, sino porque el mundo no gira alrededor de los humanos. Si bien Dipacho no pretende ser aleccionador, sí me encanta interpretar que los animales pueden poner un “estate quieto” al ser humano.

d) Un chita enfurece mostrando sus filosos dientes, pero Jacinto atina a taparle el hocico con un coco. 

Te recomiendo: 

*Visita su sitio web: http://dipacho.blogspot.com/

*Mira esta entrevista a Dipacho:


 


e)Su trabajo como ilustrador, a mí parecer, nos transmite el clima y alegría de latinoamérica. 

viernes, 29 de mayo de 2020

PONENCIA: LA LECTURA INFANTIL Y ALGUNAS CURIOSIDADES.

Por Elena Díaz Carmona (redactora y mediadora de lectura infantil). Esta propuesta se presentó en el Primer Coloquio Multidisciplinario de Literatura Infantil y Juvenil en la Universidad Autónoma de Morelos.

@Elena6Morado

Hoy en día me alegra saber que hay interés en fomentar la lectura en las escuelas públicas y privadas, ya que se aprovechan los espacios incluyendo bibliotecas, funciones de cuentacuentos y hasta en ferias del libro; pero ¿Acaso la lectura debe incluirse sólo en espacios llenos de libros y únicamente días de fiesta? Definitivamente no, y es por eso que dedico estas palabras a quienes están frente a un grupo de estudiantes de primaria de lunes a viernes.

Como maestra de fomento a la lectura he tenido la oportunidad de laborar en varios colegios particulares de mi localidad y en absolutamente todos he hallado el mismo problema: El lector no es tomado en cuenta y las bibliotecas se usan para alejar a los estudiantes. Y es que, la situación es compleja porque algunos directivos y maestros de los colegios no visualizan las bibliotecas como un sitio de encuentro con el otro, de placer y de juego; sino que son usadas como lugares para castigar a los estudiantes que tienen un mal comportamiento, para aquellos que después de horas del toque salida no han venido a recoger o incluso para guardar libros viejos o jamás abiertos que se conservan en cajas. Sin duda, no estamos actuando correctamente porque el castigo es el aislamiento.


a) En verdad que este proyecto significa trabajo arduo: Cuando me invitaron como ponente a la UEM en el 2019, un día antes, me caí y mi boca sufrió las consecuencias. Estaba sola, llorando en el hotel y preocupada por mi dentadura. Por fortuna, podía hablar. 

¿LA LECTURA DEBE SER DIVERTIDA?

Esta es una pregunta que ha surgido en mí desde hace 2 años, ya que la televisión, radio, colegios y algunos libros enfatizan la palabra “DIVERSIÓN” (así, en mayúsculas) como característica principal destinada a los infantes. Pareciera que nos intimida el hecho de que los niños y niñas perciban y sientan emociones como: miedo, aburrimiento, enojo o tristeza. Recuerdo con precisión el rostro preocupado de mis compañeros docentes, pues el reto es: Que el alumno no se me aburra.

Estoy de acuerdo en que una sesión o clase no debe abundar el aburrimiento, pero sin duda debe contener un poco de todo. He tenido experiencias mágicas cuando el tema es la protección de los animales y mis estudiantes se conmueven hasta las lágrimas. Lamentablemente, si no vemos que un niño sonríe y se carcajea con los libros, creemos que se aburrió porque no fue impactante. Tremendo error. 

Pero ¿Y si nuestro público se aburre? Un narrador experimentado lo notará enseguida y tiene 2 opciones: Captar la atención del público o, provocar el que mismo busque alternativas más atractivas. Desde luego, yo elijo la primera; la cual también dependerá de la disposición del oyente. No toda la responsabilidad recae en el cuentacuentos. He compartido historias fantásticas y en ocasiones algunos chiquillos se aburren. Está bien y están en su derecho, sin duda, no les gustó la historia o simplemente no están acostumbrados a que les lean. Es respetable.

¿QUIÉNES SON LOS LECTORES INFANTILES?

He aquí un error que sucede en la mayoría de los adultos: Ofrecemos al alcance de los niños y niñas lo que a nosotros nos gusta. Lamentablemente, no reparamos en si el contenido es sano o apropiado para su edad. Por ejemplo: Programas de televisión en horario vespertino (que dicen ser familiares), escenas en las que la exaltación de emociones predomina (golpes, abusos e insultos al otro), caricaturas estridentes (observemos con detenimiento cómo en las emisiones no hay momentos de silencio), lenguaje inapropiado (el albur y doble sentido no sólo en medios digitales; sino también impresos). Estas observaciones me parecen pertinentes porque, en ocasiones, nos negamos a que los infantes tengan en sus manos libros (escritos por profesionales) sobre temas como: abuso sexual o parejas del mismo sexo ¿Por qué? Pareciera que los temas que más incomodan o desconocemos nos dan miedo, y sólo permitimos que se vean si son tratados con humor o vulgaridad. Y, lamentablemente, creemos que los menores de edad no lo entienden en “la caja negra”; y si lo leen en los libros infantiles, se confundirán.

b) Un lector no es aquél que necesariamente tiene todo el tiempo un libro entre sus manitas. 

Sin duda, estoy segura que los pasos agigantados no sucederán en el campo del fomento a la lectura si menospreciamos a los lectores infantiles. Y entonces….

¿CÓMO INCLUIR LA LECTURA EN EL AULA ESCOLAR?

En primer lugar, en mi experiencia, considero que tenemos que desechar la idea de considerar un límite de tiempo para leer. A los estudiantes les asombran las narraciones (vengan o no incluidas en libros escolares). Si atrapamos a los infantes con una trama atractiva, no estarán al pendiente del tiempo (nosotros tampoco).

Estoy a favor de incluir cuentos con enfoque filosófico o de crítica social. Los oyentes lo gozan, resaltan su empatía, reflexionan y les parece trascendente. Y qué decir del uso del humor ¡Es fantástico! Es curioso cuando las expresiones faciales cambian de un estado a otro ¿Han notado cómo los labios se extienden y abren en infinidad de formas cuando los infantes pasan de la concentración a la risa para congelarse en el asombro? A mí me encanta ser cómplice de ello.

En mi opinión, me parecen inservibles aquellas campañas a favor de la lectura protagonizadas por famosos, simplemente, lucen bien a cámara con un montón de hojas e impresionados por un destello que los asombra y envuelve, pero sin dejar de posar con estilo.

Sería fructífero que el estandarte de dichas campañas fueran los sucesos, experiencias y resultados a viva voz de quienes nos dedicamos al fomento a la lectura con nuestros montones de libros (álbum, pop-up, para colorear y más), marionetas,  juegos didácticos y colores (sólo por mencionar algunos); y con seguridad, también los lectores de todas las edades que nos escuchan, aplauden o se duermen mientras narramos un cuento (se duermen, muchas veces, porque los regresamos a la primera infancia) ¿Acaso en las noches no nos arrullaban con cuentos?

c) El lector es aquél que se sensibiliza con los libros, el juego, la voz y los cantos. 

¿Y EL DOCENTE EN LA BIBLIOTECA ESCOLAR?

Tristemente, como maestros, los directivos nos eligen un papel que disgusta y muchos no sabemos hacerlo: El de vigilante. Viene a mi mente cuando leo historias y la maestra titular está ahí acompañando a sus estudiantes. Ella con la mirada atenta y lista para regañar, percibe si alguien bosteza, platica con el otro o mira a la nada (tiene tanta astucia para ello que no es necesario que lo vea, simplemente lo siente y dice el nombre del alumno que rompe con el silencio absoluto que exigimos en una biblioteca). Me pregunto: ¿Las bibliotecas escolares deben carecer de sonidos? Yo creo que no: Imagínense cuando leemos narraciones humorísticas y los infantes ríen o qué tal cuando escuchan una historia de terror y gritan de miedo. Es aceptable, y desde luego, placentero.

Es entendible el papel de “maestro vigilante” (al que me refiero) porque las bibliotecas escolares son, lamentablemente, en ocasiones, sitios de espera, guarderías o espacios únicamente para consultar libros y obtener información. Es un uso limitado incluso para las publicaciones, ya que son prácticamente inexistentes las revistas, enciclopedias, periódicos, textos de divulgación científica e historietas. Debo agregar que, lamentablemente, la exhibición de libros en bibliotecas escolares está abandonado porque los ejemplares son colocados en sitios poco espaciosos donde se arruinan y empolvan porque no son atractivos al ojo del infante; ya que son puestos en libreros donde lo único que se ve es el lomo y ¿Cómo juzgar un libro si ni siquiera vemos su portada? Lo ideal, a mí gusto y experiencia, es colocarlos mostrando la portada, incluso semiabiertos; los lectores son curiosos y si ven un poco del interior del libro “toman el anzuelo”. También aquellos libros populares con historias clásicas o personajes de Disney siempre destacan por pasar de un lugar a otro, pues los estudiantes los leen una y otra vez y van de una mano a otra ¡Todos los quieren! Yo opto por ponerlos abajo o muy arriba (sólo el lector que se esfuerza, lo hallará). Me gusta dar la oportunidad a publicaciones que casi nadie elige a pesar de que su contenido es brillante.

Otro error que he observado de manera recurrente es colocar todos los libros fuera del alcance de las manos de niñas y niños. Entiendo que, como adultos, somos celosos de lo nuestro y desconfiamos de las intenciones de los menores (¿y si lo rompe, y si lo raya?). Estoy segura que, si nos damos a la tarea de abordar a los alumnos y explicarles cómo debe tomarse y tratar un libro, lo entenderán y confiaremos en él. Intentemos.

Recuerdo que hace unos meses acudí a una linda biblioteca infantil de la Ciudad de México. Muy bella, colorida, espaciosa, ideal para chicos y grandes, pero el error era que los cables e interruptores de las computadoras y material electrónico estorbaban y quitaban visibilidad a los libros. Se notaba que los visitantes no exploraban los mismos porque estaban empolvados (hasta con telarañas), además algunas bibliotecarias daban prioridad a la exhibición de objetos personales como: recuerdos, peluches, tarjetas de felicitación, fotos de familia y flores (encima de los libros) porque convertían la recepción en toda una vitrina de decoraciones sentimentales.

Por otro lado, quienes nos especializamos al fomento a la lectura (nombrados de múltiples maneras como cuentacuentos, mediadores y animadores), estamos en el olvido. Casi nulas son las escuelas que tienen una biblioteca y una materia de fomento a los libros con un docente especializado en la materia. Lamentablemente, se obliga al docente titular, que tiene más trabajo porque imparte otras materias, a promover el hábito lector (y sin un pago o sueldo extra por estudiar esta profesión).

d) Los juegos didácticos son un gran aliado para quienes creemos en la importancia de reforzar los sentidos, valores y habilidades. 

Para terminar este apartado, incluyo una observación más: Tomar la lectura en serio. En lo personal, he podido desempolvar enciclopedias gracias a que las hojeo, reviso, leo y comparto ¿Cómo? He encontrado un bello hábito: En cada clase de Taller de Lectura y Redacción, previamente, leo el contenido de un apartado interesante de alguna enciclopedia. Por ejemplo: Animales (A todos los niños les encantan). Así que cedo de 5 a 10 minutos para compartir un dato curioso con mis estudiantes: - ¿Sabías que los cerdos son animales tan inteligentes que pueden formar lazos afectivos muy estrechos y por eso cuando descansan lo hacen nariz con nariz? Si alguien quiere saber más de este simpático animalito, vengan en su recreo y tomen esta enciclopedia -. Es más, cuando el tiempo alcanza, un estudiante busca en orden alfabético el nombre del animal que le gusta y quiere saber un dato curioso, lo comparte con el resto de la clase al leer la información en voz alta. Y así, ahora, las enciclopedias (esos libros grandotes y pesados) son “manoseados” y cargados con mucho esfuerzo (me encanta que los lectores sean perseverantes y compitan por conseguir lo que quieren). Me satisface ver la escena de la discordia: - Yo vi primero el libro y me toca leerlo; sí, pero yo lo tomé primero-. Y ahí entró yo, como adulto, a equilibrar la situación.

¿Y SI JUGAMOS A LEER?

e) Creo que las autoridades educativas, además de promover el uso de la tecnología, deberían enfocarse en alentar el uso de libros en una biblioteca escolar. Es necesario para formar alumnos generosos y respetuosos con toda forma de vida. 

Para finalizar, me encantaría compartir la forma en, personalmente, fomento la lectura ¡Con el juego! Y es que el juego es valioso porque permite desarrollar la creatividad, aprender por imitación, sensibilizar, reforzar lazos afectivos, desarrollar habilidades motrices y no motrices como caminar, correr, mantener el equilibro; compartir, ser tolerante y tener paciencia. Sin duda, estas experiencias lúdicas quedan en la memoria del menor y, en muchos casos, si no le gusta leer; ahora le gustará porque recordará que con dicha historia cantó una canción, ganó un juego, la niña que le gusta le sonrío al hacer equipo para lograr la victoria, la maestra lo abrazó, se asustó con un personaje, en fin… Es una forma de explorar el mundo, de generar autoconocimiento y de mantener el ánimo.

Hoy, gracias a este estilo, diseñé el taller de “Lectura Lúdica” y mis sitios en redes sociales nombrados “Juegos de Lectura” en los que predominan el valor del juego acompañado de libros infantiles. Es ya una tradición leer y contar cuentos para mis estudiantes y hacer un juego referente al protagonista del libro en cuestión, al ambiente, al problema o a la portada. Y así es como disfrutamos de sesiones (no es un curso en el que el aprendizaje sea cuantitativo y por ello la dificultad aumente) más bien es cualitativo, con el propósito de que la evaluación sea auténtica y el estudiante acuda a leer, a que le lean, a jugar, a socializar, a conocer de autores e ilustradores.

No está dentro de mis objetivos convertir a un infante en el próximo nobel de literatura o en un Juan Rulfo ¡No! Mi propósito es que si, casualmente, mi taller lo inspira a ser un escritor ¡Que sea porque lo eligió y porque las experiencias emotivas se quedaron interiorizadas en su memoria!

f) Si fomentamos la lectura, encaminemos las experiencias hacia la escritura. 

Estoy segura que si nos concentramos en conocer, investigar y compartir a los niños, niñas, jóvenes y adultos la historia de vida y fotografía de un ilustrador y escritor de libros infantiles no sólo estaremos fomentando la lectura; sino también la cercanía entre el docente y el estudiante, el libro y el estudiante, el autor y el estudiante. Por favor, quitemos esa idea de que sólo escribe el que es escritor; acompañemos a los niños y niñas a escribir, a preguntar, a hojear y escuchar un cuento porque sin duda, gracias a los maestros y maestras que leyeron para mí (los recuerdos muy bien), hoy puedo jugar y leer, con y para otros. Y desde luego, perfeccionar mi redacción y lectura.

Gracias.

Elena Díaz Carmona es maestra, y mediadora de lectura para niños, niñas de kínder y primaria. Ha trabajado para la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, estancias infantiles, colegios particulares y escuelas de artes. Su experiencia laboral incluye la elaboración de transcripciones y reseñas de libros, además de artículos sobre desarrollo infantil. Elena es Licenciada por la carrera de Comunicación por la Universidad Autónoma de México (UNAM), y activista por los derechos de los animales.

El presente artículo de opinión “La lectura infantil y algunas curiosidades” es producto de una investigación que la ponente ha vivido a lo largo de sus más de 7 años como maestra de asignatura de taller de lectura y redacción con estudiantes de 5 a 12 años de edad. Las opiniones de la autora pretenden dar origen a debate, pero también a reflexionar para mejorar la forma en que mostramos y narramos historias a los menores de edad. Sin duda, también es una crítica a la mayoría de colegios que cuentan con bibliotecas escolares, pero que las incluyen por mera exigencia y obligación de sus mandatarios (o hasta por mera apariencia); y no por gusto, exploración o interés en fomentar la lectura entre sus alumnos o como ellos les dicen “clientes”.

Si usted, lector, desea profundizar más sobre este tema, escríbame a: elena.morado6@gmail.com

*Muchas gracias a la UAEM por considerar la lectura de libros infantiles un tema para conversar y proponer. 

g) Si mi cara luce evidentemente asimétrica es por ese accidente que nunca olvidaré al igual que la experiencia de compartir mi conocimiento en una asombrosa universidad :)



jueves, 21 de mayo de 2020

SOY CURIOSO, NERVIOSO, AUDAZ, TÍMIDO, SORPRENDIDO Y ¡¡¡FELIZ!!!

Por Elena Morado

@Elena6Morado

Con breves palabras referentes a los estados de ánimo, Mies Van Hout nos introduce a un contexto situacional bajo el mar. Los lectores no estarán solos porque mientras pasan las páginas, unos peces sumamente expresivos representarán un sinfín de emociones (muchas que desconocían). Si lo lees en voz alta, algún niño alzará la mano y preguntará: ¿Qué es estupefacto? ¿Qué es audaz?

1)       Una portada colorida con un rostro de un pez ¡atrapa!

Mira la actividad lúdica que te propongo al usar “Feliz” en mi canal de YouTube:


¿De qué trata?

Es un título que contiene imágenes de peces, cada una acompañada de un texto que indica una emoción. Suena simple ¿no? Sin embargo, las actitudes y reacciones de los lectores son las que enriquecen aún más el contenido de los peces y las palabras ¿Por qué? Porque para eso está hecho. Y no me refiero a menospreciar al autor, sino a las múltiples maneras de ocupar un título infantil que no sólo es para leer, sino para jugar, recrear entre uno o varios lectores. Por eso insisto en que los libros infantiles no deberían esforzarse o estar obligados en transmitir frases aleccionadoras, sino en descifrar ¿Qué significa para mí? ¿Qué actividad es la ideal para jugar con el libro?

“Feliz” es un éxito mundial, y Van Hout también porque sus títulos se han traducido a más de 20 idiomas. Y es que “Happy” no es un libro para trabajar las emociones; es un libro para que tú trabajes las emociones (las publicaciones no son elementos mágicos que cambiarán las actitudes de nuestros hijos ante la vida; son para que nosotros las escuchemos y exploremos junto con los lectores).

 



1)       Justo el pez que miras corresponde a la emoción que lo acompaña.

¿Quién lo escribió?

Mies Van Hout es ilustradora y escritora de libros infantiles. Y al parecer ha quedado fascinada con el esquema de una ilustración acompañada de una conmovedora palabra, pues después de “Feliz” vino “Sorpresa” que narrativamente contiene el proceso de crianza (paternidad – maternidad) junto con palabras como: esperanza, consolar, escuchar, soltar, entre otras… Yo no soy madre (ni pretendo serlo) pero ¿Qué otras expresiones crees que contengan? Si tienes hijos seguramente acertarás.

"Feliz" de Mies Van Hout contiene, a manea de catálogo, montones de emociones acompañadas de ilustraciones de peces en lo más profundo del océano (Creo que por eso estos animales aparecen en lo más profundo, oscuro y oculto) Aquello que casi nadie ve o no queremos que los demás vean. ¿Será que debemos dejar fluir las emociones? Así como peces en el agua.

¿Quieres conocer a la autora? Mira este video de YouTube y observa cómo muestra todas sus obras con orgullo. Y aprende a dibujar un simpático gatito al estilo brillante y luminoso de Van Hout.


¿Por qué leerlo?

Leer “Feliz” te provocará no perderle la vista a la autora (aunque lamentablemente en español no hay información de ella). Sin duda, el limitarse con el texto y sólo escribir palabras cálidas, tentadoras y emotivas nos invita a curiosear y a hojear el resto de sus publicaciones.

El leerlo de manera individual recuerdo que, en su momento, los peces coloridos y con sus montones de expresiones faciales me parecieron de lo más simpático. Sin embargo, la verdadera locura fue cuando lo incluí dentro de mi planeación de literatura infantiles para mis estudiantes de 6 a 8 años. Ellos le dieron vida al libro. Y es que los lectores son sumamente creativos y talentosos porque, en instantes, podían imitar la cara de los peces: enojado, enamorado, optimista…

Este título te permitirá volver a nombrar las emociones sin precaución alguna porque los adultos, en un mundo de adultos, nos hemos concentrado en disimular y en esconder nuestras emociones, y con feliz podrás decir libremente: furioso, nervioso, triste y asustado.


1)       Hay emociones que no podemos definir porque las nombramos equivocadamente o porque no nos gusta mencionarlas. No es lo mismo el enojo que la furia.

¿Qué me hará sentir?

Un sinfín de emociones, pero sobre todo aprender a aceptarlas y gestionarlas. Considero que, en el caso de los libros infantiles, los adultos somos quienes aprendemos más de ellos y hasta quizá quienes más los necesitamos porque nos hemos olvidado de educar con el ejemplo (pareciera que evadimos esa responsabilidad y se la adjudicamos a los libros). Vino a mi mente la idea de elaborar un memorama con este libro: Imprime a color el pez y la emoción que le corresponde y ¡A jugar! 

Finalmente, te comparto mi Lectura Rapidita en YouTube con más información sobre este precioso libro. ¡Mira! 



lunes, 2 de marzo de 2020

¡CUIDADO CON LAS LEYENDAS! TIENEN UN BESTIARIO DE SERES FANTÁSTICOS MEXICANOS.


¡CUIDADO CON LAS LEYENDAS: TIENEN BESTIAS!

Por Elena Morado

@Elena6Morado

Resulta que, como incipiente maestra de secundaria, he llevado a cabo el fomento a la lectura infantil desde que inicié el ciclo escolar. Definitivamente, representó un reto para mí porque: ¿Cómo invitar a un joven a que considere los libros infantiles como medio para aprender, entretenerse e iniciar o reforzar el gusto por las historias y las ilustraciones? Sinceramente, sentí que me enfrentaría al monstruo del descontento, aburrimiento y prejuicio de mis estudiantes. Gracias a mi perseverancia y a la apertura de mis alumnos, no es así.


a)     Ilustraciones de Israel Barrón.

Hace algunos años tuve la oportunidad de comprar este libro (después, tuve la fortuna de ganármelo en un concurso organizado por Librería Nave. Por eso, siempre intento lo que me propongo: Algo bueno obtengo). Cuando lo tuve entre mis manos esperaba una narración común (en prosa) y ¡Oh, sorpresa! Hay versos en rima (en autoría de la especialista en literatura infantil, Muñoz Ledo), y es que son tan simpáticas y sorpresivas que los lectores logran un equilibro mental entre escuchar la narración y observar las ilustraciones. Y es que el título es cautivador para todo chiquillo: Monstruos y seres del mal que, se dice, han sido vistos por pueblerinos y que, víctimas del miedo o de la seducción no han podido contarlo con sus propias palabras.

Mira mi Lectura Rapidita en YouTube Elena Morado y conoce un poquito más sobre este misteriosos título: 



¿DE QUÉ TRATA?

Son 22 espeluznantes historias en las que los protagonistas son seres de 2 cabezas, un burrito que se alarga, un gigante semidesnudo y una mujer con carita de equino (y muchos otros más). Y es que, desde las guardas, la historia comienza porque, en mi caso, me invita a imaginar un campo minado en el que debes adentrarte con precaución porque un susto puede terminar con tu vida. 

 b) Mira la guarda tipo campo minado. ¿Y qué tal un lince que tiene el poder de convertirse en bruja? Según cuenta la leyenda. 


Nuevamente, refiriéndome, a las guardas, verás que los elementos ilustrativos se repiten una y otra vez llamándonos a estar alerta: zonas verdes solitarias, letreros imprecisos y cráneos de víctimas. Sin duda, los lectores pueden pasar un buen rato mirándolas y descifrando ¿Qué quieren decir? ¿Por qué están al inicio y al final del texto? Luego viene lo más impactante: los personajes y las leyendas en verso acompañados con pueblerinos víctimas de su descanso, curiosidad y poca prevención ¿Acaso un asno que se alarga con su trasero redondo? ¿Un ser redondo con cicatrices puede causar algún mal si te regala dinero? Se llama Cholito de la Suerte. Quizá estos seres sean inofensivos, pero ¿Qué tal la Llorona? Ella puede detener tu corazón si la oyes lamentarse. Y qué decir de Junchoo, el cual tiene los pies al revés y ama la carne humana.

c)  Juncho: glotón y raro por excelencia: “Con los pies para atrás, si viene o va nunca sabrás”.

¿POR QUÉ LEERLO?

Es que es un tesoro literario. Te servirá para usar la leyenda, creación de ambiente y escenario, y caracterización de un personaje a nivel primaria y secundaria. (Una razón más para amar los libros infantiles: Nos sirven como herramientas lúdicas en clases). Si eres un padre y madre de familia, te ayudará a recordar las historias de terror que, seguramente, te contaron ¿Alguna aparición o algún hecho inexplicable? Este libro te llevará a un viaje por el tiempo y te invitará a contar más sucesos para quien te acompañe.

Y    Y es que, a los lectores les fascina porque:

1)    Ubican sus raíces: “Sí, mi papá es de Hidalgo y dice que sí se aparece”.

2)    Recuerdan a personas entrañables: “Mi abuelito, que en paz descanse, dice que se asustó muchísimo cuando vio al Cihuatlaco”.

3) Y no faltará el comentario: “El Garibau se parece a mí papá. Jajajaja”

.


d) Algunos personajes son más temibles que otros, ya sea por su tamaño, su veneno o su habilidad para capturar al despistado.

Tampoco faltará la honestidad del lector:

Hay un verso del Señor Escolopendra que me pareció forzado. Dice así:

“Espantoso por donde lo veas,
Es un ciempiés
(que no se lava los pies)”.

Muy predecible.

¿Quieres saber qué dinámicas emplear acerca de este libro? Mira Juegos de Lectura YouTube:


¿QUÉ ME HARÁ SENTIR?

El libro nos cautiva de inicio a fin. La portada y contraportada nos provocan empatía con quienes han visto seres extranormales, pues Barrón nos acerca tanto a estos poderosos seres que sentimos que tenemos que correr por nuestras vidas. La adrenalina corre por nuestro cuerpecito.


e) Nadie quisiera estar en el lugar del espía. Si te mueves, te atrapará; si no te mueves, también te comerá ¿Qué hacer? 

Si bien, este título te lo recomiendo para niños y niñas a partir de los 9 años, por la interpretación confusa que pudiera surgir entre realidad y fantasía; no lo descartó (siempre y cuando esté un adulto acompañándolo). No lo recomiendo para leerse con grupos numerosos de estudiantes pequeños porque sí es importante tomarte un buen tiempo para explicar el origen e interpretación de las historias y los seres que las acompañan.¿Y los jóvenes? Lo leí en primero de secundaria y les encantó: La mayoría pidió al unísono escuchar cada historia, cada rima, cada suceso lleno de incógnitas. Sostengo: Mi miedo se compara con el temor de un humano al encontrarse con un ser extraño y temible. 


Yo, me siento cobarde: Tomé las fotos en el día, no sea que se me aparezca una bestia fantástica mexicana… y me haga gritar: ¡¡¡MAMÁAAAAAAAAAAAAA!!!  


f) ¿Ves que luminoso está el día? No te mentí: Tomamos la foto en el día. ¿He dicho tomamos? Recuerdo haber estado sola. Este libro es un misterio, me hace escribir en verso. 

domingo, 2 de febrero de 2020

PRECAUCIÓN: MI PEQUEÑO HERMANO INVISIBLE SE LEE CON Y SIN LENTES MÁGICOS.


Por Elena Morado

@Elena6Morado

En mi experiencia como mediadora y maestra de fomento a la lectura infantil he visto varios títulos en tercera dimensión en los que los protagonistas son las gafas, y no el texto o el contenido. En mi opinión, pareciera que lo importante es el efecto sorpresa y de asombro que recibirá el lector al hojear una publicación 3D. Esto lo sostengo debido a la cantidad de libros sobre dinosaurios que he visto en el mercado en los que sobresale en la portada: ¡¡¡CON LENTES!!!

1) Imagen tomada de Google. 

Por ello, en esta ocasión, doy cabida a “Mi pequeño hermano invisible” de la escritora española Ana Pez. Un libro bonito, reflexivo, con narrativa, y sí, asombroso y sorpresivo; pero sin dejar a un lado una historia.

2) Los lectores también nos acostumbramos a no leer la narrativa, sino a ver las imágenes con un accesorio. 

¿De qué trata?

Con una cubierta naranja fosforescente y la representación de un par de piernitas que esconden un pequeño cuerpo dentro de una caja, Pez nos cautiva desde la portada hasta la contraportada. Debo reconocer que cuando adquirí el libro, el color naranja me atrapó de inmediato y no descubrí el accesorio hasta después de terminarlo de leer (y es que el aviso de los lentes mágicos no es evidentemente visible). De hecho, puede cometerse “el error” de taparlo con los dedos al tomar el libro con las manos. 


Mira mi Lectura Rapidita de este ingenioso título en mi canal Elena Morado ¡SUSCRÍBETE! 






3)       Un color cautivador que resalta entre los estantes con montones de libros infantiles. 

Este cuento trata sobre una hermana mayor con cabello naranja y extremidades azules (también los colores son protagonistas de esta publicación) que, ante la desesperación de las travesuras de su hermanito pronuncia una palabra mágica ¡¡Desaparécete!! Y en efecto, una caída accidental provoca una divertida casualidad: La invisibilidad.

Mira este tierno video: 


¿Quién lo escribió?

Ana López Prieto (alias Ana Pez), es la escritora e ilustradora de este título con elementos gráficos que aparecen y desaparecen en una historia continua (se lee de principio a fin). El estilo de Pez se caracteriza por su intenso uso del color.

                                 4) Pez es sinónimo de color y asombro

En la actualidad, la talentosa española ha publicado más ilustraciones para “Cinematográfico”, que contiene la historia y definición de las técnicas del cine. Este libro infantil fue en colaboración con la escritora Gemma Sirvent. Ambas coincidieron que hablar de la pantalla grande era necesario porque es parte de la cultura y debe ser un tema educativo para percibirse. ¿Será que Pez siempre nos intenta mostrar el otro lado de la moneda de una historia o de una ilustración? 


¿Por qué leerlo?

Porque tendrás 2 historias en una: sin gafas y con gafas. La primera opción nos brindará un contexto cotidiano: Un niño caminando entre personas, calles, plazas públicas y festivales; pero la segunda opción pareciera que los seres más extraños y enormes están dispuestos a aparecer. Porque con o sin lentes mágicos, la magia está cuando se encuentran: escritor, ilustrador y lector.

Como maestra, te sugiero no hablar de los lentes mágicos; sino que lee la historia como lo haces en la normalidad y después, pregunta a tus estudiantes ¿Qué imaginas que hay dentro de este sobre? Y entonces escucha y ve quién logra acertar. Este título es ideal para usar con escolares de 6 a 13 años. Yo lo usé en primero de secundaria y aún recuerdo sus rostros impactados por las apariciones y desapariciones en la publicación. La pregunta más escuchada será: ¿Cómo es posible eso? 


                  5)Hay que leerlo porque como todo libro: Merece ser leído.

¿Qué me hará sentir?

Pasión por enseñar libros infantiles. Como docente, escucho una y otra vez el fomentar la lectura porque es divertida, pero entre cada página hay más que diversión: Hay trabajo, esfuerzo, dedicación y estudio de un ilustrador y escritor; lo cual, seguramente, no tuvo que ver únicamente con diversión. Así que dejemos contagiarnos por emociones que quizá no habíamos explorado. No ocupamos y recomendemos un libro sólo porque nos remite a lo lúdico; sino porque estamos abiertos a distinguir todo lo emotivo que esconde. Y si quieres saber cómo usarlo con cualquier pequeño lector, mira mi video en You Tube: 


Finalmente, a los niños y niñas lectores les encantará porque les recordará a su hermanito, aquel niñito travieso e inquieto que los acompañará por mucho tiempo. 



 ONOMATOPEYA La función está por comenzar. Los listones de sus zapatillas rozan el piso del salón y se llenan de polvo porque ningún escenar...